domingo, 13 de septiembre de 2009

Experimentación animal: una actividad antiética e innecesaria

La utilización de animales en la experimentación científica es un tema que genera debate y conflicto desde el punto de vista bioético. Los avances de la ciencia y la medicina dependen de la posibilidad de comprobar la eficacia y eficiencia de sus productos en otros organismos, sin poner en riesgo la vida e integridad de los seres humanos. Pero, ¿hasta dónde llega el límite? La utilización de animales en la experimentación científica de fármacos y tratamientos médicos va en contra de su derecho a la vida.

En cada experimento, los animales son sometidos a crueles pruebas en busca de la mejor cura y/o intervención quirúrgica. Este proceso resulta sumamente doloroso, ya que al animal solo le espera morir como víctima del experimento o ser sacrificado porque ha dejado de ser útil. Terminan con dolorosas úlceras estomacales, algunos quedan ciegos; otros, con la piel descamada y herida, por las soluciones irritantes.

Son seres vivos que son dignos de respeto, al igual que los seres humanos. El hombre es un animal más; los animales tienen derecho a la vida, al respeto, a no ser maltratados o recibir actos crueles, a morir sin angustia, a vivir libremente en su ambiente natural y en las condiciones de vida propias de su especie, a no ser manipulados salvajemente en los experimentos, a no sufrir dolor ni ansiedad cuando son transportados, a no ser explotados por la diversión del hombre, a tener derechos iguales que los tienen los hombres.

Los científicos han utilizado a los animales para investigar procesos biológicos en los seres humanos, tales como: causas de enfermedades, testear fármacos, vacunas y técnicas quirúrgicas. Probar fármacos y tratamientos médicos en animales, antes de usarlos en humanos, permite avances de gran importancia en el área de la salud, para ayudar a enfermos, discapacitados, curar enfermedades y crear antídotos. Sin embargo, no es válido usar a los animales con este fin. Es importante saber que existen varios métodos alternativos a la experimentación animal, aprobados por instituciones gubernamentales, sin la necesidad de recurrir a las pruebas en animales, tales como cultivos celulares y de tejidos, necropsias, observaciones clínicas, entre otros. En Chile, desde el 2003 se está tramitando un proyecto de ley que regula la conducta de maltrato o crueldad con lo animales; lamentablemente permanece sin carácter de urgencia.

En conclusión, la experimentación con otro ser vivo cuando este siente dolor es cuestionable, aun si se parte de la premisa de que el bienestar humano es un bien superior. La experimentación en animales con fines científicos debe ser regulada para evitar abusos y maltratos. Es deber de la sociedad estar informada y conocer el sufrimiento que hay detrás de la experimentación animal.

1 comentario:

Tiarella dijo...

Felicitaciones Macarena, mucho mejor.
- Esta oración "Son seres vivos que son dignos de respeto, al igual que los seres humanos" quedaría más limpia así: "Son seres vivos dignos de respeto, al igual que los humanos"/ así evitamos repetir 'son' y 'seres'.
- ¿recibir actos?
- Aunque tu final es bueno, ahora veo, repites tres veces la palabra experimentación; debes buscar sinónimos.